Integrantes: Arturo Binder, Andrea Pereyra Barreyro

 

En las últimas décadas, los gobiernos municipales y provinciales han asumido el diseño y la implementación de un gran abanico de políticas públicas que tradicionalmente habían sido asignadas al Estado nacional. Como producto de esas mutaciones en los roles, prerrogativas y obligaciones, los municipios han adquirido una centralidad incuestionable y ya no pueden concebirse como meras “correas de transmisión” o de aplicación de las decisiones de instancias federales, sino que tienen una mayor injerencia en una gran cantidad de cuestiones que afectan de forma directa la vida cotidiana de sus habitantes.

Como consecuencia de estos procesos, debieron hacerse cargo de nuevas problemáticas y de la administración de un aparato estatal mucho más denso y voluminoso, sin contar generalmente con las capacidades y los recursos necesarios para llevar adelante una gestión pública democrática, transparente y eficiente.

Asimismo, las sucesivas crisis políticas e institucionales que ha atravesado el país han redundado en una revalorización de lo local como espacio de construcción identitaria y de reconstitución del vínculo representativo. En ese sentido, el territorio, el barrio y la localidad, tal como analizan diversos teóricos de la globalización, han devenido centros de afirmación identitaria por sobre los referentes tradicionales del Estado-Nación.

Siendo el ámbito municipal un espacio fundamental para impulsar procesos de acceso a derechos, este grupo de trabajo se propone realizar aportes que permitan avanzar en su consolidación como comunidades descentralizadas de mayor gestión colectiva. Para ello, se propone fortalecer su capacidad para gestionar de forma más democrática e igualitaria cuestiones tales como la provisión de servicios públicos, el abordaje de problemas socio-ambientales y de ordenamiento territorial, así como también potenciar un desarrollo territorial sustentable, ampliar la participación política de sus habitantes, y promover los derechos humanos y una gestión de la conflictividad local.

Por todo ello, desde la perspectiva de este grupo de trabajo, los municipios actualmente se constituyen como espacios centrales para:

  • garantizar el goce efectivo de derechos y la satisfacción de necesidades de la ciudadanía con criterios que promuevan relaciones más igualitarias;
  • implementar políticas de producción y consumo local basadas en la soberanía alimentaria, la autosuficiencia energética a partir de fuentes renovables, el desarrollo del sistema de transporte público y una nueva fiscalidad ecológica, entre otras; y
  • promover instancias de mayor participación popular y gobernanza, centradas en definiciones colectivas de intereses comunitarios.