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Lejos de ser un periodismo ético y objetivo, Clarín, a través de la pluma del Sr. Sánchez, busca generar terror y xenofobia por medio de estos dichos. Así lo demuestra la publicación que en la sección “El personaje” señala a Facundo Jones Huala sentenciandolo como “líder de un grupo violento, que amenaza y ataca en la Patagonia.”

El artículo pretende instalar el miedo, mencionando que Jones Huala “le declaró una ‘guerra de fuego’ a la Argentina y Chile”. Abunda en falsas acusaciones y sin prueba alguna establece relaciones entre el RAM y las agrupaciones FARC o ETA. En un artículo que ocupa dos páginas de un diario donde la publicación no es gratuita, ¿No resultan sospechosas estas falsas acusaciones? Aún más tendencioso resulta que la nota se haya publicado después de que Mauricio Macri defendiera a su amigo Lewis en una conferencia de prensa. “Clarín escribió una nota de opinión disfrazada de nota periodística. Una más”.

Esta clase de medios de (in)comunicación construyen la idea del enemigo interno al que hay que apartar y combatir. Los medios terminan abandonando su pretendida objetividad para convertirse en parte fundamental en la legitimación del modelo que representan los grandes grupos de poder económico, como las mineras, petroleras y multinacionales del agronegocio, que por sus intereses avasallan el territorio de los grupos indígenas.

Advierta el lector, que se busca criminalizar la protesta de forma mediática, llevando al ciudadano a una falacia inadmisible desde todo punto de vista. Así las cosas, el periodista en cuestión, menciona que quien acompañaba a Facundo Jones Huala en el proceso judicial era “su abogada, Elizabeth Gómez Alcorta, quien también asiste a la líder del movimiento Tupac Amaru, Milagro Sala, presa desde hace un año en Jujuy.” Cierto es que la facultativa entendió en la causa librada contra el líder mapuche, así como en varias de las causas que se mantienen contra la referente del movimiento Tupac Amarú en Jujuy; pero lo que se omite es la participación de la Dra. Sonia Ivanoff a quien la propia Gómez Alcorta refiere en una nota brindada al diario Página 12, el 30 de diciembre de 2016:

“Representé a Facundo Jones Huala, que es un lonco indígena, de una comunidad mapuche de Esquel. El estado chileno lo quería extraditar con un pedido de pena de 26 años de prisión en Chile. Hicimos un juicio en Esquel con Sonia Ivanoff, que es una colega y amiga, y logramos la primera nulidad en un juicio de extradición en la historia de la Argentina, porque estaba vinculado con tareas de inteligencia ilegal, torturaron para que declarara a un joven mapuche, todo esto lo pudimos demostrar en el juicio. Para mí, que trabajo temas indígenas, y es un tema que me apasiona, que hago por militancia. De hecho, presentamos por correo, mientras yo estaba acá, una petición por este caso a la CIDH.

Uno podría preguntarse hasta qué punto se trata de un error involuntario, sin embargo de la nota surge una imagen en donde se observa a Jones Huala acompañado de su defensora, Sonia Ivanoff.

Sin lugar a dudas, emparentar dos acciones de diferentes características, que sin embargo atañen a cuestiones sociales y en las cuales el matutino toma abiertamente una postura ideológica para nada imparcial ni ingenua, ofreciendo solapadamente información imprecisa y falta de toda verdad, conlleva necesariamente a que el ciudadano medio se sumerja en lo redactado, siendo rehén de una falsedad tan perjudicial como peligrosa.